Hoy
en día, todos tenemos una opinión ante algo de forma individualizada, ya que lo
vemos como nos afecta a nosotros sin pensar en otras personas, además de muchas
veces juzgar por las simples apariencias.
Sin
embargo, nadie nos enseña a mejorar en este aspecto, al no ser que nosotros
mismos queramos crecer personalmente y aprendamos a corregir esa actitud.
Para
ello, es importante tener desarrollado el pensamiento crítico para opinar con
argumentos razonados sin ser influenciados ni manipulados y siempre de forma
objetiva.
Pero
¿por qué cuando pensamos no pensamos críticamente? Pues bien, esto se puede
deber a que es muy difícil ver de forma objetiva todas las situaciones que el
mundo nos plantea día a día. Es decir, lo
difícil es llegar hasta esa forma de pensar.
Además,
la mayoría de las personas consideran que pensar es opinar y como se puede
opinar libremente pueden llegar a juzgar, pero siempre debe haber unos límites,
ya que una opinión nunca debe pisar a otra persona ni mucho menos hacerle daño.
Respecto
a la educación, la opinión del alumno no se considera importante y en muchas
ocasiones solo se les pide hablar para preguntarles sobre contenidos o para
corregir tareas, pero muy pocas veces es para que exprese su opinión y pueda
argumentarla.
Esto
es una problemática que se debe principalmente a que no es necesario pensar en
la escuela, y esta afirmación es algo sorprendente, ya que consideramos que la
escuela favorece al pensamiento. Sin embargo, somos conscientes que la
educación en muchos lugares se basa en la memorización y repetición de
contenidos para aprobar exámenes.
En
este sentido, consideramos que en la educación solo se deben aprender
contenidos de forma sucesiva de unas y otras asignaturas, pero no enseñamos a
los alumnos y alumnas a crecer de forma personal, a poder opinar pensando
críticamente, enseñándole habilidades para poder hablar en público, etc.
A pesar de que los contenidos son importantes, mucho más relevante es el pensamiento crítico ya que proporciona autonomía y proporciona la capacidad de decisión propia.
Por
otro lado, la educación nos da los problemas resueltos aportándonos una verdad
absoluta y no nos deja descubrir de forma autónoma la verdad favoreciendo a
nuestro pensamiento crítico.
Esta
capacidad de decisión propia nos ayuda a vivir sin manipulaciones sin que
pensemos lo que otros quieran que pensemos. En este sentido, la educación contribuiría
más a ello si pensáramos, cambiáramos y adaptáramos, pero este cambio
corresponde a todos nosotros para favorecer esta capacidad sin que nadie nos
influencie.
Para
terminar, considero que el pensamiento crítico es una de las grandes
capacidades y en mi caso yo no la desarrollé hasta bachillerato cuando nos
dijeron que debíamos hacer comentarios críticos sobre noticias y textos científicos.
En este sentido nosotros no sabíamos cómo hacerlo y teníamos grandes
dudas, pero poco a poco fuimos desarrollando esta
capacidad para pensar de forma objetiva, algo fundamental en nuestro día a día.
Sin pensamiento critico no eres nadie | Pablo Perez-Paetow | TEDxYouth@Valladolid. (2015, 14 diciembre). YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=WxC4RfTiOsM
